IMPAR

IMPAR

Narciso sonríe el aplauso ovacionado y eleva sus manos de suma impar al cielo. Al mismo cielo al que clamaban las parteras el día de su alumbramiento. Santiguáronse ante la diferencia que separa hombres de monstruos. En la soledad del marcado, a hierro candente se marca un genio indomable de falange repetida y cuerdas al aire. La forja de la virtud se estaña de virutas defectuosas cuando el destinado a perder se rebela. Cruje los dedos de su maldición retando al orden, a lo natural, a la triste paridad. Desgarra la rabia de sus once dedos en las seis cuerdas de su vieja guitarra. Todos, entusiasmados, hacen palmas con sus míseros diez dedos. Narciso ajusta cuerdas y ajusta cuentas.

Sergio López Vidal ©

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Grand Guignol

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Se mezclan las lágrimas torpes del enano  Noel con  el líquido sanguinolento de las vísceras y casquería comerciadas al peso,que manipula antes de la representación. Tras el terciopelo rojo , observa la traición de Odette, la muda, perdida en quebrados espamos orgásmicos ante las embestidas del barón sobre el antiguo altar.Confude la  compasión y la ternura con un amor correspondido, pero tan distinto en  intensidad como en altura.
Abre las costuras de su traje para el papel de novia, Margot sigue siendo demasiado diva,a pesar de estar  cada dia está más rolliza .En la húmeda celda convertida en camerino maquilla un pálido rostro y alimenta la manteca de un cuerpo que vivió épocas mejores.
La sonrisa de los policromados ángeles que flanquean el angosto escenario recibe al arremolinado público. La baronesa besa la sudada mejilla de su adúltero marido.La tardía luz de julio se filtra por la apocalíptica vidriera:La Caída de Babilonia.La función va a comenzar.El enano tramoyista  lo tiene todo preparado ¡ Arriba el telón!
Acicala la afásica  sirvienta el pelo  ensortijado de la novia.Una cuna de mimbre y otra de oro  diferencian a una de la otra.Un mismo truhán las une.La esencia de los celos se guarda en un pequeño frasco, que Odette derrama  vertiendo el corrosivo ácido sobre el rostro de la prometida.Ante el espejo,hierve la piel curtida,vacías las cuencas de los ojos.El inmaculado vestido se pliega en estertores de dolor de una masa informe en que se ha convertido la testa de la novia.La satisfacción silenciosa se refleja en la sonrisa vengativa de la muda Odette.Te quiero con el lenguaje de signos proclama a su amor prohibido que llora ante el amasijo de carne y seda de lo que era Margot.Rompe el casanova de rabia el espejo,y con la esquirla más afilada rebana las falanges de la celosa asesina.Un pulgar vuela directo a la garganta de la baronesa,que vomita sobre el chaqué de su marido.El público aplaude el realismo de la obra.Satisfecho,  Noel, baja el telon del último pase.

Sergio López Vidal (c)

MARAVILLA

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Sumerge Maravilla la cabeza hasta el nivel del desahogo aún a riesgo del ahogo.Burbujas del exilio civilizado,aire salvaje que escapa de lo cotidiano para explotar en lo que de verdad importa.Ojos cerrados que niegan la angustia acumulada, lágrimas disimuladas en la artificial laguna.Digerir la tristeza mojada siempre es más fácil. Nace ,Maravilla , cada día en el   alicatado baño, sanitario y sanador, y del líquido amniótico de la espumosa esperanza, emerge más fuerte para continuar.Para vivir.Maravillosamente, otra vez.

Sergio López Vidal (c)