Costumbrista

Un  relente de jazmín estival acicala la velada de gaseosas telas y espirituosas razones etílicas ,en las que los mosquitos explosionan al contacto con el incandescente reclamo, y las damas explotan ante el reclamo de unos encendidos moscones. La ama Casilda cabecea el anís de la partida de las seis,y golpea con su mando la osadía de la niñeria que bebe al descuido, el solaje del vino dulce.El  pintor hambriento retrata el estío de sus vidas con el hastío industrial de llenar su estómago. Pinceladas de luz y color contra las punzadas de la gana.
En el estanque los peces se atormentan renunciando a su efímera memoria, y las monedas de la suerte se enrobinan con decadencia burguesa.Los amores furtivos retozan en la hierba demasiada alta,escondidos del que dirán pero no de los rumores de ausencia .Ni de los ladrones ojos del pintor,que también ama en silencio a la venus que perfila en su lienzo.

Absorto,no sé cuánto tiempo habré estado contemplando ese cuadro costumbrista, pero parece bastante, siento la necesidad de comer algún bocado,y un profundo desasosiego por mi inesperada  ausencia.No paro de pensar en una difuminada venus ,en el silencio de este museo ya  vacío.

Sergio López Vidal (c)

image

Anuncios

Mar nuestro

image

Procesionan sobre la yerma tierra tanto la sangre fecunda como el seco manantial,bajo el negro manto de la tradición.

El mediterráneo también está hechizado en esta isla, crepitan mis huellas de pobre diablo y busco respuestas en este raro y a la vez reconocible  estío.Mil caras comunes pero ninguna conocida; estamos condenados a encontrarnos en el mar que nos bautiza con la misma espuma.

Aquí el luto es una mirada de advertencia,y la mía ,furtiva de forastero, aísla tu austero encanto en esta isla que asfixia. El sol ciega a los fantasmas ,que cenagosos desgastan las cuentas de sus rosarios.Y tú dudas, por un instante, si la arrogancia es una cuestión de un loco solitario,o por el contrario es una esclusa que nos  abre a la libertad.

Me asusta la pureza rodeada de sombras, porque temo proyectar lo peor de mí.Y el negro manto nos envuelve en sentidos divergentes, alejándote de mí con procesionario paso.

 Yo vuelvo a mi orilla ,donde también crepitan mis pasos y la muerte desfila advirtiéndome.

Condenados a encontrarnos en el mar. El mar que nos bautiza.

 

Sergio López Vidal  ©

BAR ÚLTIMO

Dibujo sobre la servilleta las rayas continuas que serenan mis recuerdos y evocan los caminos recorridos.La suerte tiene cara de chino jugando a la máquina tragaperras,y los problemas son el aforo de este fin del mundo. Aquí el humo se imagina en los gestos contrariados de perdedores de la pelota. Perdóname si no te acompaño al baño. Aprendí la diferencia entre el juego sobre azulejos y  escucharte tan sólo.

Miento al barman, que es un maldito impostor de la confesión.La verdad está  viciada por la laca y el sudor de este íntimo refugio.Es tiempo para sonreir a quien sólo quiere retarte.Las rayas garabateadas   continúan su viaje por la  barra conquistada.Perdóname si no te acompaño en el penúltimo sorbo.Ya sólo bebo para no lamentar las palabras.

Parpadeo al ritmo del neón de este último bar fotografiando las escenas repetidas de siempre,revelando el negativo de nuestras vidas.
Sin perdón.

Sergio López Vidal (c)

image

Efectos secundarios

Por el margen de tu existencia te arrastra la luna de un papel mojado.Baja la marea ,y los despojos del último naufragio duelen en la herida sin cicatrizar como un salitre perpetuo.

La mujer más hermosa llora ahora,y adorna la pena con el orgullo de una sirena varada.Mezcla las lágrimas con la espuma de una rabia contenida. Se apagaron las luces ,y el vacío  cala los vestidos de noche .Mojados los motivos de la belleza, todo se pliega a la tiranía de la gravedad. Escuece  la piel usada en las batallas cuerpo a cuerpo, porque cualquier victoria  entre dos combatientes  es siempre pírrica.
Descamisado de etiqueta ,el hombre más hermoso ,teatraliza su recuperado vigor  en  un canto de cisne ,gritando desafíos de alcohol con la arena de su derrotado castillo  pegada en su garganta. Escuece la boca que miente con palabras que enamoran cuando sube la marea,y resacan la traición al amanecer.

Amar  lo bello en dosis no prescritas tiene efectos secundarios.Consulte a su (co-) razón.

 

Sergio López Vidal  ©

 

image

Juan sin medias

Juan ama a medias, y odia a intervalos de cariño.El infierno se construye con sus silencios y sus gritos de ángel caído. Cortadas sus  alas con el filo de tu indiferencia,el precipicio se dibuja en tu espalda cada vez más lejana.Saltará al vacío enganchado al paracaídas de tu perdón ,porque el tiempo no cura pero  sana.Juan sin miedo no teme a la soledad ,pero sí estar solo sin ti. Demasiado tiempo andando perdido en medias ajenas,muere siempre por las mismas caderas.La esperanza es un hierro que mata de un solo golpe.Y aún así, Juan la tiene.A medias .

Sergio López Vidal (c)

image

La húmeda soledad

Lo sencillo es tan fácil como comenzar de nuevo.Lo complicado es  volver al punto de partida.

Soledad regresa al tiempo de la ebullición dibujando sonrisas sobre el vaho de  la ventana.

Regala las gotas de  su  agotada vida  sin nada a cambio.Vuelve a los amores alborotados preguntando siempre después .

Llueve  en soledad tras el cristal.

 Y Soledad humedece los recuerdos otra vez.

 

Sergio López Vidal ©

image